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domingo, 6 de mayo de 2012

Ernesto Odriozola: 150 años de su natalicio


Un día como hoy, 6 de Mayo, corriendo en Lima el año 1862, nació el Dr. Ernesto Odriozola, autor de "La Maladie de Carrión" (publicado en 1898), considerado la mejor fuente escrita de observaciones clínicas sobre la verruga peruana.

Dr. Ernesto Odriozola Benavides

Hijo del Dr. Manuel Odriozola Romero, que fuera fundador de San Fernando, junto al Dr. Cayetano Heredia, tercer Decano de Medicina que tuvieron en su historia, y quien tuviera dos periodos de gobierno universitario (1881-1884 y 1886-1888); de su madre, doña Rosa Benavides, solo se menciona una ilustre prosapia familiar.

El joven Ernesto inició sus estudios secundarios en Lima, y en 1878 ingresa a la facultad de Medicina, teniendo como compañero de carrera a Carrión; al final, obtiene el Bachillerato en 1883, cuando su padre era el Decano de San Fernando. Al año siguiente el Gobierno Regenerador del Presidente Miguel Iglesias, destituyó al Dr. Manuel Odriozola del Decanato de la Facultad de Medicina de la UNMSM, por lo cual, Ernesto no llegó a titularse en el Perú.

Dr. Manuel Odriozola (padre)

La familia viajó a Francia, en donde el entonces Bachiller Ernesto Odriozola continuó sus estudios en la Universidad La Sorbona, graduándose en 1888 como Doctor en Medicina, con la tesis «Le Coeur Senile» (El Corazón Senil).

Ese mismo año, en junio de 1888, Ernesto regresó al Perú, donde su padre ya había sido repuesto en cargo de Decano dos años antes; siendo nombrado Director de Anatomía de San Fernando, luego de la revalidación de su título de Médico Cirujano, en nuestra patria.

En 1889 obtuvo en el Perú, el Grado de Doctor en Medicina y fue incorporado a la Academia Nacional de Medicina, y siendo 3 veces su Presidente: 1903-1905, 1912-1913 y 1921-1922.



PUBLICACIONES
Entre sus publicaciones son notables: Su tesis «Le Coeur Senil», que fue elogiada por el Profesor Letulle de la Universidad de París, de quien fue discípulo predilecto. Sus «Lecciones Clínicas» que se han comparado con las de Trousseaux y Dieulafoy le dieron mucho prestigio en Latino América y en España.

En 1898 publicó, en París y en idioma francés, su obra maestra, “La Maladie de Carrion; ou, la Verruga Péruvienne” (La Enfermedad de Carrión; o, la Verruga Peruana), con la editorial Parisina Carré et Naud. El libro ha sido calificado como la de «mejor sistematización expositiva, el resumen más acabado de la verruga peruana. Libro de enseñanza escrito con elegante sencillez, rico en información, pleno de documentación debidamente seleccionada.

No es menester de este post resumir su famoso libro; sin embargo, es importante resaltar el más puro estilo enciclopédico francés con base en observaciones clínicas, que le impregnó el Dr. Odriozola. Allí, con el carácter de una primicia mundial, describió la historia natural de la, para entonces, llamada "Enfermedad de Carrión".

Odriozola, en su clásico libro, puso un énfasis muy grande en la iconografía de los diversos aspectos de esta interesante enfermedad en una forma hasta ahora no superada, aunque los conocimientos sobre la biología de la enfermedad hayan avanzado. El fue un destacado profesor médico heredero de una ilustre tradición.

Fotos de la "Erupción de Carrión"
Fue Ernesto Odriozola el que se encargó de divulgar, en el idioma francés, la historia natural de esta enfermedad. Su libro apareció en 1898, en gran formato, titulado La Maladie de Carrión. Habiendo logrado el autor, con esta publicación, llenar un vacío y abrir un camino para otros estudios con mayor rigor académico.

Odriozola coleccionó una serie de casos documentados clínicamente, en total diez casos. Las dos fases de dicha enfermedad fueron descritas clínicamente, y bautizadas por el autor como “Fiebre Grave de Carrión”, acuñada, en 1875 para describir a la fase hemática; y la segunda fase de las verrugas fueron bautizadas por Odriozola como “Erupción de Carrión”. Asimismo, y siguiendo la costumbre francesa de clasificar, describió las dos formas principales: Una que le denominó milliar, con una sub-variedad "sudaminosa". La otra le Ilamó "mular"; otro desafortunado término que fue adoptado y consagrado por Odriozola.

VIDA ACADÉMICA
Odriozola continuó en Lima una brillante carrera universitaria. Fue nombrado profesor en la Facultad de Medicina de la Universidad de San Marcos; primero de Anatomía Topográfica y Medicina Operatoria, y en 1908 profesor de Clínica Médica. Esta última era una de las cátedras más prestigiosas de la Facultad de Medicina y en la cual permanecería durante el resto de su carrera. Gracias a su talento y capacidad, así como a la procedencia de su familia y su formación francesa, se convirtió en uno de los médicos limeños más requeridos. Ernesto Odriozola era el médico obligado de consulta para «todos los casos difíciles».

En opiniones de sus colegas, sus discípulos y personas notables del país y extranjero, Ernesto Odriozola fue «El más conspicuo médico del último cuarto del siglo XIX, era el corifeo de las letras médicas peruanas. Era, sin disputa el médico más notable del Perú por sus cualidades intrínsecas, por su sólida cultura, por su práctica ya bastante dilatada; en su confianza había de admirar sus dotes de Maestro magnífico, comtemplar las fases de su análisis inquisitivo, para penetrar en la urdimbre práctica y conducidos por el hilo de la patografía más acabada, avizorar la terapéutica fructífera y oportuna.

Al igual que su padre al mando de la Facultad de Medicina, a la edad de 49 años, fue el Décimo Decano que tuvo “San Fernando”, de la decana Universidad Nacional Mayor de San Marcos, y su gestión duró 11 años, desde 1911, sucediendo al Dr. Manuel G. Barrios Mendoza, hasta su muerte, estando en su Oficina del Decanato de la Facultad de Medicina, el 16 de Marzo de 1921, siendo sucedido en el cargo por el Dr. Ricardo Flores Gaviño.

Mientras fue Decano, creo nuevas cátedras como las de Sífilis, Neurología, Psiquiatría, Medicina Tropical y Cirugía Infantil (algunas de las cuales había visto formar parte de la enseñanza médica en Francia).

Fue el decano insustituible. Su gestión era siempre orientada por el derrotero más feliz y llevado a cabo con la más elevada de las miras», era «uno de los hombres de ciencia más ilustres y una de las personalidades más respetadas y notables del Perú. El vigor y solidez de su talento y de su ciencia le daban una amplitud, una penetración, una riqueza y un equilibrio admirables en las ideas y en su exposición y desarrollo en la Cátedra.

Debido a su labor en la entonces Sala Santo Toribio del Hospital Dos de Mayo, la Sociedad de Beneficencia, después del fallecimiento del Dr. Odriozola, le puso el nombre de Sala Odriozola.

La personalidad del Dr. Ernesto Odriozola era de rectitud, de nobleza y de bondad incomparables. No hubo circunstancia, accidente, amargura, ni prueba de la vida que quebrantara la integridad de su espíritu. Nunca pasión alguna oscureció su mente ni perturbó sus sentimientos. Su vida fue inmaculada, jamás se apartó del cumplimiento del deber. Su única aspiración era hacer el bien, según Javier Prado, Rector de la Universidad.

La vieja casa de Unanue tuvo en él a su figura más notable, y los estudiantes tuvieron al maestro más querido. Había alegría en aquellos estudiantes, cuando llenos de respeto le veían pasar, atrayéndolos siempre con su sonrisa paterna y cariñosa. El Dr. Odriozola sentía inmenso cariño por los jóvenes, conocía doblemente sus deberes para ellos, y por la vocación natural e imperiosa de su espíritu los cumplía amorosamente, sin importarle para nada sacrificio ni dolor. Los estudiantes que le veían escuchar, lleno de bondad, sus iniciativas, siendo benévolo y atento para las entonces rebeldías juveniles, deben comprender hoy la importancia de la celebración de los 150 años de su natalicio. Siglo y medio de recordar a un gran médico,  académico, científico, docente y ciudadano peruano.

Referencias Bibliográficas.-

- GARCIA C. Uriel & GARCIA V. Uriel. “Ideas e imágenes en la Enfermedad de Carrión”. Folia Derm. Per. Vol 10 Nº01. 1999
- UGARTE Luis Angel. “Ernesto Odriozola Benavides (1862 - 1921): Semblanza”. Anales Fac. Med. Vol 57 Nº04. 1996
- CUETO Marcos. “Un capítulo de la influencia francesa en la medicina peruana: Ernesto Odriozola y la Enfermedad de Carrión”. Bulletin de l’Institut Français d’Études Andines Vol 36 Nº1. 2007

Editado por Historia de la Medicina Peruana - Dr. Jampieer Sánchez Castillo.

miércoles, 10 de febrero de 2010

San Fernando: Primera Facultad de Medicina del Perú (Parte I)

Empezaré a contar la historia de San Fernando. Seguramente será para mí muy difícil no empezar haciéndolo con mi alma mater; sin embargo, es justo que cuente la historia de la medicina peruana, en forma ordenada y cronológica. Hablar de la creación de San Fernando; es mencionar a la primera Escuela de Medicina del Perú.

Ya con la creación de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, que al inicio solo funcionaba como Estudios Generales,  y tras las Constituciones dadas por el Virrey Francisco de Toledo para ésta institución, se inicia el dictado de las cátedras clásicas de medicina.

De estilo europeo - escolástico, el catedrático sólo se limitaba a dar lectura a un texto, el cual luego se comentaba dando referencia a grandes eruditos que ya hubieran tratado la materia, consiguiendo con esto médicos de gran verbo pero de poco actuar. Se tuvo que esperar hasta el siglo XVII para proveer y fortalecer estas cátedras. Aunque con frecuentes interrupciones, estas cátedras fueron la base académica para la formación de médicos, cirujanos y otras profesiones sanitarias como los boticarios, hasta las postrimerías del periodo virreinal.


“San Fernando” es una de las 20 facultades de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, decana de América. Es la Facultad de Medicina más antigua del Perú y una de las más antiguas de América. La cátedra de medicina fue una de las primeras en formarse en dicha universidad, y se encontraba dividida en 4 secciones:

§  Prima: creada y proveída en 1571, aunque instituida en 1634, la primera cátedra de Prima se dio el 17 de abril de 1635, siendo su primer titular el Dr. Juan de la Vega (médico de cámara del Conde de Chinchón). Es la cátedra de mayor categoría.
§  Vísperas: creada en 1571 aunque instituida y proveída en 1634, siendo su primer titular el Dr. Jerónimo Andrés Rocha.
§  Método de Arte y Curativo de Galeno: creada, instituida y proveída en 1660.La primera cátedra de Método de Galeno se dicta en el año de 1691, siendo su primer titular el presbítero Francisco Vargas Machuca.
§  Anatomía: creada e instituida en 1711. Es la cátedra más tardía y de menor categoría.

La primera cátedra de Anatomía se dicta en el año de 1723, siendo su primer titular el Dr. Pedro López de los Godos; con algunas prácticas esporádicas en el Hospital Real de San Andrés.
En esta época el título de Médico era otorgado sólo por el Protomedicato, institución encargada de evaluar a los postulantes a médicos. La Universidad, sólo se encargaba de formar a los futuros postulantes. Pero era por necesidad que los doctores de la cátedra universitaria sean también evaluadores en el Protomedicato, convirtiéndose éste último, en una valla burocrática.
Y así, hacia el ocaso del siglo XVIII y por impulso de uno de los más ilustres estudiantes de la cátedra, Hipólito Unanue, se da inicio a la reforma y modernización de la educación médica. La educación brindada era de tipo eclesial, donde se daba una mayor importancia al aspecto teológico, resultando las pocas y tardías informaciones de los avances culturales del resto de Europa, retrasadas cerca de 150 año respecto al continente europeo. Estos cambios que se producirían, darían pie a un renacimiento e ilustración en la educación médica.

Hipólito Unanue, quien fuera estudiante de la cátedra de medicina y luego profesor de la cátedra de anatomía, concebiría la idea de hacer una gran reforma en la educación de la medicina peruana, al tratar de acercarla y emparentarla a los grandes avances europeos.

Desde el 29 de julio de 1753, cuando era virrey José Manso de Velasco, Conde de Superunda, se había indicado la construcción de un Anfiteatro para la ciudad de Lima, pero no sería hasta que Unanue como catedrático clamara por la creación de un anfiteatro anatómico en el entonces Hospital de españoles (Real) de San Andrés (a la usanza española, como el Anfiteatro Anatómico en el Hospital General de Madrid) para una mejor instrucción en el ámbito teórico y práctico de los estudiantes de dicha cátedra.

Dicho anfiteatro fue inaugurando el 21 de noviembre de 1792 en presencia del entonces virrey Francisco Gil de Taboada, quien le ayudó con fondos para poder culminar la obra.

El nombre de “San Fernando” fue puesto justamente por el Dr. Hipólito Unanue, quien la fundó en 1811 como “Real Colegio de Medicina y Cirugía de San Fernando”. Algunos mencionan que el nombre de San Fernando fue en honor al Rey Fernando VII de España (Corona: 1808-1833); sin embargo, dicho nombre fue colocado por Unanue  en homenaje a su amigo, el Virrey Fernando de Abascal (Virreynato: 1804-1816), quien potenció su creación y construcción. Aunque más ceremoniosamente, se le ha atribuido el nombre a la coincidencia de los dos personajes en mención.

Construido por el presbítero Matías Maestro, por orden de Hipólito Unanue, el primer local de San Fernando se ubicó en la esquina de las calles de San Andrés y Sacramento de Santa Ana, frente a la plaza del mismo nombre (hoy Plaza Italia).


Cabe destacar que Hipólito Unanue creó una currícula de estudios que se implementa está de acorde con la época, y aun constituye la base de los programas actuales. Realizó también algunas recomendaciones para el buen funcionamiento académico de la recién fundada San Fernando y que son tan vigentes ahora como antes, como el número de lenguas, las características de la programación de clases, que las de entendimiento y memoria se dicten en invierno y las de imaginación en verano, que se alternen las clases de tal forma que el avanzado puede asistir al repaso de los elementales.

La patriótica actitud de profesores y alumnos del Colegio de Medicina y Cirugía de San Fernando -dirigidos por Unanue-, contribuyeron a fijar las bases de la nacionalidad en el periodo que da termino a la Colonia e inicia la República.

Esto motivó al protector y libertador del Perú, don José de San Martín - en honor al merito - a cambiarle el nombre por el de Colegio de la Independencia, el 27 de agosto de 1821, nombre que conserva hasta el 9 de setiembre de 1856, cuando el presidente constitucional, don Ramón Castilla, aprueba el Reglamento de Funcionamiento y crea la Facultad de Medicina de San Fernando, nombrando al Dr. Cayetano Heredia como su primer decano.